




Coche de F1 de Lance Stroll (Gran Premio de Países Bajos 2025)
Este coche sufrió un accidente en la curva tres del Gran Premio de Países Bajos 2025, con un costo de reparación de 1.159.000 dólares. Los daños implicaron 'catastrophic structural failures', lo que lo convierte en un claro ejemplo de daño catastrófico.






















































