




Google ha implementado recortes de personal significativos y continuos desde 2023, afectando a cientos de empleados en diversas divisiones como hardware, asistencia de voz, ingeniería y su unidad de negocio global. Estos despidos, junto con las ofertas de compra voluntaria en 2025, reflejan una estrategia de reestructuración para reducir gastos y centrarse en la inteligencia artificial, lo que la posiciona como una empresa con importantes ajustes de plantilla.





































