




Sherlock Holmes (Sherlock)
Su genio prospera gracias a sus vulnerabilidades
Sherlock Holmes es un personaje que exhibe un trauma psicológico significativo manifestado a través de su dependencia de sustancias como la cocaína y la morfina, especialmente en ausencia de casos estimulantes. Su uso de drogas se presenta como un mecanismo de afrontamiento para la soledad y el aislamiento, revelando una profunda vulnerabilidad psicológica detrás de su brillante intelecto.

















































