




Discurso de aceptación del Premio de la Academia de Gloria Cazares (2026)
Cazares pronunció un discurso potente y emotivo sobre la violencia armada, compartiendo la tragedia personal de su hija Jackie, quien fue asesinada en Uvalde. Su intervención llevó un problema social crítico al primer plano de una plataforma global, destacando el devastador costo humano de la violencia armada.


















































