




El T-1000 (Terminator 2: El juicio final)
El T-1000 revolucionó los efectos visuales con su innovadora representación de metal líquido y sus transformaciones de CGI. Su creación combinó a la perfección efectos generados por ordenador con técnicas prácticas, estableciendo un nuevo estándar para la integración de CGI en el cine. Este personaje demostró el potencial del morphing digital y la animación por ordenador para crear seres complejos y dinámicos en pantalla.
































































