




La escena de la bicicleta voladora en 'E.T., el extraterrestre' (1982)
Crea una oleada de alegría pura
(+4)
Esta escena es un momento por excelencia de asombro y magia cinematográficos, profundamente arraigada en la memoria colectiva de generaciones. Captura perfectamente la inocencia y la extraordinaria aventura en el corazón de la película.





















































































