




Vera (interpretada por Elena Anaya) en La piel que habito
Retratado como una persona fuerte que eligió vivir
(+3)
Vera encarna las trágicas consecuencias de la violencia extrema y la manipulación de identidad, desatando en última instancia la tragedia definitiva al asesinar a su torturador y a la madre de este. Su complejo viaje de víctima a vengadora la convierte en una figura central en la devastadora conclusión de la película.
























