




Escorpión Deathstalker (Leiurus quinquestriatus)
El escorpión Deathstalker posee un veneno extremadamente potente, compuesto por una mezcla de neurotoxinas que actúan directamente sobre los canales iónicos, interrumpiendo la función nerviosa. Su baja dosis letal media (LD50) lo convierte en una de las especies más peligrosas, capaz de causar fallo respiratorio y edema pulmonar si no se trata.







































