
El 11 de septiembre (2001) de The New Yorker
Considerada por muchos como la portada de revista número 1 de todos los tiempos
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La portada del 11 de septiembre de The New Yorker de 2001, conocida por su silueta negra de las Torres Gemelas sobre un fondo negro, es un poderoso ejemplo de conmemoración sobria y respetuosa. Su diseño minimalista y profundamente emotivo capturó el luto y la conmoción de la nación sin recurrir a imágenes explícitas, convirtiéndola en un ícono visual del evento.




























































